El playlist perfecto o una lista de hitazos que no se pueden más

mientras escucho la radio classic music en el itunes y espero que se cargue mi ipod pienso en las canciones que me han ayudado a correr en el último tiempo y en la insoportable relevancia que tiene la música en mi vida chata donde un buen tema, en el momento indicado, me puede llevar expreso a la felicidad. aunque me esté derritiendo en un día como el de hoy.

1. “Space Oddity” de David Bowie

2. “Rocket Man (I Think it’s going to Be a Long, Long Time)” de Elton John

3. “Here Comes Your Man” de Pixies

4. “Visions of Paradise” de Mick Jagger

5. “Old Habits Die Hard” de Mick Jagger

6. “The Logical Song” de Supertramp

7. “Songbird” de Oasis

8. “Spaceman” de The Killers

9. “Fading Like a Flower” de Roxette

10. “Reptilia” de The Stokes

11. “Crazy” en la versión de Alanis Morissette

12. “The Difference” de Wallflowers

13. “Give a Little Bit” en la verisón de Goo Goo Dolls

14. “J.A.R” de Green Day

15. “Reyes de la noche” de Guasones

16. “Complicando todo” de Vieja Historia

17. “Será” de Legiao Urbana

18. “Princess of China” de Coldplay ft. Rihanna

19. “Just Like a Pill” de Pink

de noche todos los gatos son pardos

hoy volví a la rambla. fue duro. hacía casi dos meses que no corría y a eso hay que sumarle que salí a correr a las 20.30; aún era de día.
de día todo se ve diferente: nuestras imperfecciones se notan más y las virtudes de los demás, también. así es que asumí mi color anaranjado con olor a hawaiian tropic trucho, producto del autobronceante que nos salva a todas aquellas que no veraneamos y además tenemos problema de piel, y le hice frente a los bronceados de la primera quincena. también me resigné a que mi tejido adiposo (diría una gran compañera de trabajo que comparte las penas de tener piernas poco favorables o favorecedoras) no estuviera en sus mejores condiciones producto de casi dos meses llenos de excesos y un triste enero en montevideo. y, que para colmo, se notara. se viera. casi casi que se palpara.
la cuestión es que las cenas con medio turrón de jijona de postre, las cervezas corona con limoncito, el fabuloso gin tonic que descubrí en una adorable terraza de palermo, las harinas en todas sus formas por un prolongado tiempo sin ganas de cocinar, los asados con abuso de achuras se hicieron sentir cuando las dos columnas que tengo por piernas no tuvieron más remedio que empezarse a mover. todavía era de día, pero si seguía caminando iba a llegar a las canteras del parque rodó caminando a un paso que poco iba a colaborar en mi enero inactivo.
incluso a las 20.45 todo se sigue viendo diferente que a las 21.45 y todo se ve demasiado claro (cuando cae la noche yo, personalmente, no veo nada y me creo que a todo el mundo le pasa lo mismo). se ve la felicidad; los músculos tonificados; los lomitos que ya vienen así de fábrica y que, como si no fuera suficiente, igual se ejercitan; se ven las parejas que salen juntas, siempre a caminar o en su defecto a andar en bici, son pocos los que se animan a correr en pareja (obvio, nosotras siempre corremos más despacio); se ve alguna que otra celebridad en plan persona común de short y championes; se ve que el flúo también es tendencia en las casas de deportes; se ve quiénes son los que corren de verdad y los que, como yo, hacemos el ridículo; se ve quien tiene onda porque hasta para salir a correr o a caminar le pone cierto touch a su ropa; se ven los que no tienen más remedio, a los que les dio el colesterol alto, a los que dejaron de fumar, a los que solo corren para olvidar, para evadirse, para no pensar; se ven los jueguitos de ana en todo su esplendor, hasta con colas de gente esperando para hacer uso del gimnasio gratis y al aire libre que la imm nos regala; se ve, en el fondo, que ahí en la rambla los que intentamos hacer ejercicio somos bastante parecidos. aunque estemos solos o de a dos o en grupo vamos concentrados y nos miramos, sin mirarnos (hoy me crucé con dos compañeras de trabajo totalmente metidas en lo que estaban haciendo: una corriendo y la otra charlando meta gestualizar). a veces también nos medimos, para ver quién corre más, mejor, más rápido. y hasta nos comparamos: más celulitis, mejor cola, una cara increíble, cómo corre la yegua, se tomó todo el sol y no se da cuenta de que ya no se usa el negro carbón, se compró los reebok reezig pensando que le iban a hacer efecto, si nazco de nuevo quiero ser como vos… y cosas así.
está bueno volver. aunque solo corrí 4.5 en un recorrido de ocho km. lamentable

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oda al mes sin mover una gamba

ayer pasé por el gimnasio y para mi sorpresa vi la puerta abierta. era lunes 14 y no martes 15, como estaban estipuladas las open doors. 

hoy se cumplen 43 días en los cuales mi único ejercicio fue: subir y bajar las escaleras del trabajo; caminar las diez cuadras que separan mi casa de la de mis padres; de tanto en tanto bajar los cinco pisos que separan mi apartamento de la planta baja; pasar la aspiradora, limpiar el baño y repasar —ni siquiera limpiar en profundidad— la cocina; subirme a la cama y bajarme de la cama; llevarme un tenedor, cuchara e incluso a veces tan solo los dedos a la boca para darle duro a la ingesta pre y post fiestas; y poco más. 

por un lado me siento libre y por otro ya empiezo a sentir que la poca tonicidad muscular que había logrado está tendiendo a desaparecer. entonces dudo, dudo, dudo, dudo. mi madre con 62 años de edad, muy activa físicamente, deja de lado la gimnasia durante enero y febrero y se dedica a caminar. mi padre, con el cual hace pilates dos veces por semana, le dijo que todo bien con su rutina veraniega, pero que en febrero tenían que retomar el ejercicio que hacen juntos. 

es que está bueno tomarse el verano libre, pero tiene sus consecuencias. en mi caso nefastas. porque todo bien con los cinco quilos que bajé de una, pero me acariciaba el poco ego que me queda verme las pantorras más marcadas, más en estos tiempos de polleras. ¿será por eso que ando de largo todos los días? 

todavía no sé si dejar que corran los 60 días, para creerme que me tomé unas mini vacaciones de algo o simplemente no pensarlo mucho y volver a la rutina de 2012 que, de alguna manera, motivó a que este blog existiera. 

lo que hay que saber y tener físicamente a los 30

hace unos meses hice una nota basada en un libro yankee donde un grupo de mujeres hablaba de sus 30, de lo que habían aprendido, de lo que habían dejado atrás. como el libro en sí mismo estaba basado en una lista que una periodista de la revista “glamour” había hecho se me ocurrió emular esa idea y pedirle a un grupo de mujeres uruguayas (divertidas, originales, creativas) que hicieran sus propias listas de lo que se debía saber y tener a los 30 siendo mujer, claro. el hombre es otro viaje…

en ese entonces pensaba mucho en mi propia lista, en qué hubiese puesto yo. como, por suerte, tengo este medio gratuito donde puedo decir lo que se me canta se me ocurrió hacer una lista pero sobre qué saber y qué tener en lo que a lo físico respecta cuando una tiene 30. Diría una amiga muy querida, ya no tengo 30, entré en la profundidad de la treintena al cumplir el 23 de diciembre 31… igual vale. soy un poco más experiente, je!

Saber:

* que las caderas no se achican, que las morras se pueden formar, pero tampoco se achican y que si no las aguantamos no hay más que tomar coraje y limarlas, quirófano de por medio. 

* que las caderas grandes también pueden ser bellas, basta ver a JLo, Beyoncé y Kate Winslet. hay que invertir en ellas, pero pueden lucirse. 

* que la genética es dura y lo mejor es no luchar contra ella.

* que si quiero bajar cinco quilos de una tengo que sufrir afectivamente.

* que la estabilidad amorosa viene con quilos que no me gustan.

*  que para que los músculos estén bien formados y nos dé gusto ponernos tacos hay que hacer ejercicio mínimo cinco veces por semana. 

* que las cremas anticelulíticas no sirven para nada, pero, por lo menos, nos hacen sentir que estamos haciendo algo al respecto. 

* que a la celulitis hay que quererla y mimarla como se pueda. 

* que no hay dieta que pueda hacerme abandonar el chocolate. 

* que se puede empezar a correr a los 30, Murakami lo hizo un poco más adelante y ahora corre maratones de 42 km. 

* que si no empezaste joven a hacer ejercicio, éste es el momento. 

* que todo bien con pilates, yoga y bla bla bla, para quemar de verdad hay que hacer aeróbico. 

* que no se necesita salir con una botellita de agua ni de energizante ni de nada para correr. si te desmayás, mejor comete un caramelo antes. 

Tener:

* el cuerpo asumido, aunque cueste. 

* una parte del cuerpo del cual sentirse orgullosa: mi cintura, por lejos. mi espalda es un buen plan b.

* una buena rutina de cremas para el día y la noche: limpieza, hidratante y si tenés manchas como yo, bloqueador.

* cremas hidratantes para el cuerpo, se acaban rápido y poco importa que sean de lujo. la dove rinde como loca y las de victoria’s secret tienen un olor adictivo.

* un espejo de cuerpo entero en el cuarto o en el baño que te destruya y te reconforte.

* la pilcha que te hace sentir que podés contra gisele bündchen y todas las demás.

* una comida, golosina, snack que te haga valer el día.

* un buen par de championes y un par de tops para hacer ejercicio, no da gastar corpiños en clases de gimnasia. todo lo demás se puede suplantar.

* alguien que siempre te vea linda, no importa que tan fea estés. no importa que sea tu madre, tu abuela, tu marido, tu hijo de cuatro años o el cadete de la oficina.